Mensajero Paramount (1931-1932)

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Mgnsajera paramount nada paciente senora. Y “para colmo de peras en el olmo,” como diria el poeta satirico Luis C. Lopez, a los desaguisados del diablillo de carne y hueso se suman los estragos de Cupido, que parece dispuesto a no dejar titere con cabeza, alma en su almario ni corazon en su sitio en los dominios de Mrs. Falkner. La hi j a se le ha enamoriscado del mayordomo, el pretendiente de la hija anda medio loco, o loco y medio, por la cocinera. . . Lo que es ya verdaderamente inverosimil, espantoso, absurdo : j el detective da evidentes muestras de enternecimiento amoroso cada vez que ve lagrimear a la camarera, es decir, a cada instante ! Cual un Ciceron que dice “Hasta cuando, Catilina. . o un Julio Cesar que viendo avanzarsele, armado del homicida acero, al romano a quien prediligio como a hi jo, se envuelve la cabeza en la toga y exclatna: “Tu tambien, Bruto...”, la acosada Mrs. Falkner, en el abismo en que se ve sumida, murmura frases que, aunque dichas en Miss Falkner y su pretendiente porque han determinado unir sus respectivas suertes a las del mayordomo y la cocinera, a quienes el amor, imperativo todopoderoso, ha dicho en sendos mandatos : i Deje el frac de mayordomo ! y j Saiga de la Cocina ! ; el detective, porque lo unico que anhela ahora es dedicarse a la vida del campo en union de Mayme. . . Ante la fuerza del destino, Mrs. Falkner, “hollada si, pero jamas vencida,” como el don Felix de Montemar que nos pinta Espronceda en El Estudiante dc Salamanca, Ha los bartulos y hace mutis por la estacion del ferrocarril, mientras Cupido queda haciendo de las suyas en la casa solariega de los Dangerfield, donde asoman, no una, varias lunas de miel. El cliispeante film liablado en espanol Saiga de la Cocina, en el cual se inieia Amparo Miguel Angel en la Paramount, mereee llamarse el film del estreno de los consagrados El film Paramount Saiga dc la Cocina, realizado por la poderosa editora estadounidense en sus Estudios de Joinville, podria llamarse con justo titulo el film del estreno de los consagrados. Se nos presenta en el por primera vez como director de una pelicula amparada por la prestigiosa marca de la cumbre y de las estrellas el joven v ya notable met lengua moderna, tienen toda la majestad de los latinajos clasicos que ha recogido la historia. Su unica aliada, su unico consuelo es, i quien lo creyera?, la chiquilla de Mayme, quien se ha convertido en espia pane lucrando y la mantiene al corriente de cuanto se dicen miss Falkner y el mayordomo en los pasillos, el pretendiente de miss Falkner y la cocinera junto a la hornilla, y hasta el detective y la mama de la soplona en cualquier parte. Al cabo, segura de que Nueva York, con todo y su bull cio, ha de brindarle mas sosiego que este repuesto rincon de Virginia, convertido para ella en casa de tocame Roque, la indignada y ceji junta Mrs. Falkner decide apelar al unico recurso que le queda : batirse en retirada. Pero, ultimo dolor, ultima sorpresa, ultima humillacion : cuando da la orden de marcha, nadie la obedece. P AGIN A 10